La relación estrecha entre el turismo y la gastronomía

Con el transcurrir del tiempo los servicios turísticos han dando un gran vuelco, introduciendo nuevas formas de atraer a más adeptos hacia sus servicios, una de ellas son las variedades gastronómicas tanto tradicionales como de otros destinos, las cuales han logrado imponer a la industria turística como la de mayor auge a nivel mundial. Actualmente, las rutas gastronómicas están en boga por lo que diversas culturas, especias, sabores y aromas se mezclan para llevar al paladar lo mejor de la comida mundial.

En España se destaca la ruta del jamón Ibérico, de los licores, de la tenca, de las frutas, de los quesos de cabra, entre otros. Cada una de las rutas exalta la identidad del entorno y de la misma manera promueve la venta del mismo estimulando la producción local y con ello la economía de una zona en particular que exalta su identidad.

El turismo rural es una de estas actividades que más pone en relieve el atractivo local. En la India por ejemplo, con su cultivo de semillas de marihuana realizan diversas recetas de panes y ceviches, mouse, galletas, entre otros.

Recuperación de las tradiciones

La alimentación tradicional es una de las costumbres que con el paso del tiempo se han dejado abandonadas y el turismo se está encargando de retomar nuevamente para apreciar y valorar su aporte en todas las culturas. A través del turismo gastronómico los alimentos nacionales y regionales tomarán nuevamente el estatus que otrora mantenían.

Pero, ¿de qué trata exactamente el turismo gastronómico?

Dicha actividad busca exaltar la producción local de primera mano en festivales, restaurantes o algún otro lugar donde se puedan realizar degustaciones de los platos donde se resaltan sus atributos y los de la región a la que pertenecen, siendo esta la razón por la que las personas llegan a viajar tantos kilómetros.

La gastronomía y su importancia como actividad turística

En la medida en que el turismo avanza a grandes arcadas, la gastronomía va tomando territorio puesto que la dos industrias buscan desarrollarse de manera amplia e interesante. Y es que la gastronomía atrae a las personas de una manera excepcional, por lo que una oferta turística resulta casi completa al promocionarse de esta manera. Diversas zonas de los países han pasado a ser el centro gastronómico de las mismas, lo que ha ido incrementando gran variedad de propuestas para los visitantes tanto los días feriados, como los fines de semana.

Turismo original

La originalidad es el punto clave de cualquier proyecto, sobretodo si de turismo se trata ya que el más llamativo es el que atraerá a más temporadistas haciendo una verdadera diferencia en la propuesta pero sin distorsionar las tradiciones o costumbres locales. Aunque no está mal visto, ofrecer comida casera que contenga algún toque de estilo o ingenio con el que se salga de lo cotidiano.

La gastronomía ha evolucionado a un punto tan importante que los turistas toman la decisión de viajar a algún lugar solo por su atractivo degustativo.